Te quiero como el primer día

Te quiero.

Busco en tus labios el calor del cariño
para sentir la calidez de la ternura
que alimenta la bravura 
que desboca el corazón,
trotando al galope como el viento
arden las venas como fuego
desprendiendo calor mí cuerpo,
llama que alimenta los deseos
de la calenturienta imaginación
que busca en los recuerdos
el amor que se perdió en el tiempo.

Amor intenso
que agita el intelecto
y propicia locas ideas
en un mundo de desenfreno,
intensidad que torna en locura
y desquicia los sentidos
por lo mucho que la quiero,
no pudiendo existir sin ser querido 
con la plenitud del amor verdadero.

¿Cómo demostrar lo que la quiero
sin caer en la trivialidad de los regalos,
en la vanidad de lo material
y en la simplicidad de la falta de originalidad?,
¿cómo ser merecedor del amor
sin vulgarizar los verdaderos sentimientos?,
¿cómo amar de verdad sin faltar a la memoria  
y defraudar las expectativas
del idílico amor?,
¿cómo superar aquello que se espera
del romanticismo sin hacer el ridículo?.

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Invisible.